En un momento determinado y ante un estímulo específico como una mirada, tocarse las manos, un perfume se produce una liberación de feniletilamina en zonas específicas del cerebro relacionadas al placer. La persona se enamora y pierde la razón, pero ¿sabes cómo la nutrición y el amor son una combinación científica?

Por: Dra. Marta Colombo, Profesor Titular Universidad de Chile

Analizar la nutrición y el amor es relacionar dos aspectos vitales en nuestras vidas. No se puede vivir sin comer. No se puede vivir sin amor. No existen muchas evidencias científicas en el sentido que lo que comemos nos ayudaría a sentir más o menos amor por alguien o por algo, pero si hay ciertas relaciones interesantes.

Para comenzar, haremos algunas definiciones.
Qué es la nutrición: es el conjunto de procesos mediante el cual los seres vivos incorporan, modifican y eliminan sustancias procedentes del exterior. La nutrición es un proceso que tiene lugar en forma involuntaria e inconsciente, es condicionada por el organismo y las circunstancias particulares de cada persona.

Qué es la alimentación: es una acción voluntaria y consciente que consiste en proporcionar al cuerpo esa serie de productos nutritivos que están incluidos en los alimentos y que le son necesarios.

Las funciones de la alimentación son: calmar el hambre y el apetito, proporcionar al organismo los nutrientes necesarios, mantener o proporcionar la salud del organismo. La alimentación es también una fuente de placer, una señal de cultura y de gran significación familiar. Comer juntos comienza a recetarse como una terapia familiar. Se ha demostrado que las familias que se reúnen a las horas de comidas, tienen mejor comunicación, menos sobrepeso y obesidad, así como un menor consumo de drogas.

La nutrición depende de la forma cómo nos alimentamos. La alimentación es un proceso voluntario y variable.

Qué es el amor: para muchos es indefinible
El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista. Habitualmente, y fundamentalmente en Occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes.

El amor, según un poeta, el Dr. Fernando Quintero: indefinible, no desechable, reciclable, vivible, sufrible, no empañable, sublimable, necesitable, palabra feible, intranzable, enflacable, morible de amor, posible, dejable, sentible de pena, durable, siempre esperable a las horas de un día.

Importancia del amor según la sabiduría asiática: obligación sin amor te vuelve amargado, justicia sin amor te vuelve duro, amistad sin amor te vuelve hipócrita, poder sin amor te vuelve violento, honor sin amor te vuelve altivo, fe sin amor te vuelve fanático.

¿Qué une la nutrición y el amor?: nuestro cerebro
Todo lo que cada uno de nosotros es y teniendo en cuenta que cada uno de nosotros es único, dependeremos de la información que recibimos de nuestros genes y del ambiente en que nos tocó vivir. Debemos reconocer que el cerebro es el órgano que conduce todas nuestras conductas, incluyendo lo que comemos y el amor. Es el órgano que nace más inmaduro y por lo tanto muy dependiente del ambiente.

El cerebro funciona con cien billones de neuronas. Cada neurona tiene 1000 sinapsis. Cada célula nerviosa se comunica con otras células específicas conformando redes, que conectan determinadas partes del cerebro, integrando así nuestro funcionamiento además de nuestros pensamientos, recuerdos, emociones, sensaciones, motivaciones. Esta comunicación se hace a través de los neurotransmisores.

Los neurotransmisores son unidades de información, que regulan la comunicación entre las distintas células del sistema nervioso, posibilitando en un equilibrio armónico el mantenimiento de la homeostasis dentro del sistema y entre éste y el medio.

Los nutrientes son los precursores de los neurotransmisores, y dependiendo de la cantidad de precursores que se ofrecen en la comida, se producen más o menos neurotransmisores. Depende de cómo los nutrientes interactúan el impacto en la producción y liberación de neurotransmisores.

Aminoácidos y neurotransmisores
La Tirosina aumenta la producción de los neurotransmisores dopamina, norepinefrina y epinefrina. Estos aumentan el estado de alerta y energía. También están relacionados al enamoramiento, placer y estados motivacionales.

El Triptófano es un precursor de la serotonina y melatonina, ambos neurotransmisores que relajan y producen sueño. La tirosina y el triptófano entran al cerebro por el mismo camino y compiten. Si entra más triptófano se induce un efecto de calma, si entra más tirosina, se produce un estado de alerta y actividad.

Los neurotransmisores del amor son la dopamina, la norepinefrina, y la feniletilamina.

La dopamina tiene como precursor la tirosina. Produce hiperactividad, aumento de la energía, euforia, concentración de la atención, conducta orientada a un objetivo, motivación inquebrantable. Algunos de los alimentos que liberan dopamina son las manzanas, el pollo, la miel, el queso, el atún, los vegetales verdes, el tofu, la sandía, la betarraga, el apio.

La norepinefrina está relacionada con “sentirse bien”, disfrutar una buena comida, un buen libro; produce energía excesiva, aumenta la capacidad de recordar estímulos nuevos, pérdida del apetito, insomnio. Los alimentos que liberan norepinefrina son la carne, el pescado, las nueces, la soya, el huevo, la leche y sus derivados.

Por otro lado, la feniletilamina tiene como precursor la fenilalanina. Se asocia al amor romántico, aumenta la energía física y emocional. Es una droga psicoactiva, tiene efectos estimulantes, es similar a la anfetamina en su acción.

La ciencia del amor romántico
El amor romántico o enamoramiento es una experiencia casi universal. Durante los últimos años se ha estudiado la relación entre neurotransmisores y enamoramiento, llegando a la conclusión que el amor romántico es sólo una adicción química entre las personas. En un momento determinado y ante un estímulo específico como una mirada, tocarse las manos, un perfume se produce una liberación de feniletilamina en zonas específicas del cerebro relacionadas al placer. La persona se enamora y pierde la razón.

En relación a los alimentos afrodisíacos no hay evidencias científicas que éstos existan. La palabra afrodisíaca proviene de Afrodita, diosa del amor para los griegos. Sin embargo, los alimentos afrodisíacos se estima que incrementan el deseo sexual. Los alimentos más comúnmente considerados afrodisíacos son siete: chocolate, ostras, miel, plátano, albahaca, higos y champagne.

La tradición y la sabiduría popular han vinculado los alimentos con el amor. Aunque no hay evidencias científicas claras, hoy podríamos decir que el amor es el resultado de una compleja interacción entre genes, experiencias, alimentos y neurotransmisores.

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